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sábado, 1 de octubre de 2011

Venerable Gran Maestro Shi De Yang en México



"Remis Shaolin Chan Wu Guan"
"Songshan Shaolinsi Wu Seng Hou Beidui"
organizan la primera visita de:

Shi De Yang
en México

Octubre 2011

"Chan Wu Gong"
Tesoros Ancestrales de Shaolin

El Gran Maestro Shi De Yang es 31ª generación de monjes del Templo Shaolin, considerado actualmente como el más grande exponente de la cultura Shaolin tradicional. Es uno de los pocos maestros de Shaolin de las últimas generaciones que han estudiado de manera profunda los "tres tesoros de Shaolin": Kung Fu, Budismo Chan y Medicina Tradicional. Para todos aquellos interesados en la cultura Shaolin tradicional, esta es una gran oportunidad de aprender directamente de él los fundamentos del arte marcial y la filosofía del Templo, aquí en México.


Mayores informes en: www.remiskungfu.mx

domingo, 7 de agosto de 2011

Hikuri (Práctica y tradición ancestral)



El Peyote (del náhuatl peyotl), cuyo nombre científico es Lophophora williamsii, es un pequeño cactus sin espinas que crece en la región sud-oriental de los Estados Unidos y el centro de México. Su uso es uno de los pilares de la tradición Huichol. Los Huicholes identifican al Peyote con el espíritu del venado y realizan una peregrinación anual para ir a buscarlo. Obtener Peyote es obtener Hikuri , cuya traducción del huichol al castellano sería algo así como “ corazón del Dios venado”. Este dios conocido como Tatewari es el Dios del fuego; el abuelo fuego.


Fue Tatewari quien guió el primer peregrinaje peyotero a Wirikuta, una región ancestral donde abunda el peyote. Esta peregrinación a Wirikuta que actualmente se hace entre los mese de Diciembre y Enero, tiene varios de propósitos:

- Portar las ofrendas que las comunidades envían sus dioses.
- Iniciar y consagrar a algunas personas en el arte de la recolección del Híkuri.
- Cosechar peyote para las ceremonias del año.
- Recolectar raíces para la elaboración del sagrado pigmento amarillo con el que se realiza la pintura facial ceremonial.
- Adorar a los dioses en su lugar sagrado y aprender de la propia voz de éstos. Es por todo ello que se recorren los casi 300 km.

La peregrinación debe partir siempre del centro de la tierra, del corazón, de Teakata, situado en Santa Caterina ( Jalisco); lugar en el que reside Tatewarí, el Abuelo Fuego.

A quienes van por primera vez a Wirikuta se les llama Matuame. Ellos deben llevar el rostro siempre cubierto: si son mujeres, con el paño de cabeza o rikuriy si son hombres, con el sombrero. Esto es para protegerse de los muchos peligros que acechan a los principiantes.

La preparación para ir a coger peyote incluye una confesión y purificación rituales. Se han de confesar todas las relaciones sexuales, sin mostrar vergüenza, resentimiento, celos ni expresión alguna de hostilidad. Cada vez que el peregrino declara un pecado, el kawitero ata un nudo en su “cuerda de la confesión” y, cuando la declaración termina, esta cuerda es arrojada al fuego, en señal de reconciliación. Presididos por Uruwakame Tatewari (o el Hombre de las Flechas), todos los peyoteros forman un círculo alrededor del Abuelo Fuego y sostienen una larga cuerda (wikura) que tiene treinta nudos.

Cada nudo representa un día de viaje. Uno a uno, van soltando la cuerda mientras el compañero enrolla el tramo suelto y pasa el extremo enrollado a su compañero, con ritmo y ceremonia: la enrollan con la mano izquierda, la entregan con la derecha. Finalmente la cuerda, completamente enrollada, llega a las manos de Tekuamana o Urratuki, anciano encargado de quedarse al frente de la comunidad en ausencia de los peyoteros.

El Hombre de las Flechas le pide que tome la cuerda y la guarde y que cada tarde desate un nudo para llevar así la cuenta de los días. A través de esta cuerda y de estos nudos, el anciano puede saber con certidumbre dónde están los peregrinos y cuando regresarán y, como los tiene ubicados, puede comunicarse con ellos desde la distancia.

Antes de partir, los peregrinos piden al Abuelo sol que los acompañe y para significar esta compañía, prenden una vara de palo de brasil y la mantiene encendida durante el viaje. De hecho, en la figura de Uruwakame Tatewari (el representante del Fuego), es el propio Tatewari el que va al frente de las peregrinaciones.

A este personaje se le conoce también como el Hombre de las Flechas porque las flechas, como elementos de limpieza y purificación, juegan un papel fundamental en el éxito de las peregrinaciones.
Con esta vara encendida, los peregrinos llevan con ellos una especie de kaliwey portátil que permite reproducir su espacio sagrado en cualquier sitio por el que pasan. Tras esta última ceremonia se parte hacia Wirikuta.

La caza del peyote es verdaderamente una caza. Los peregrinos llevan alforjas con tabaco, imprescindible para el viaje-ritual. También llevan botas de agua para traerla a su regreso de Wirikuta y los canastos en que traeran el peyote.

Al llegar ante las sagradas montañas de Wirikuta, los peregrinos reciben un baño ritual y realizan plegarias en favor de la fertilidad y la lluvia; posteriormente el marakame inicia una serie de prácticas ceremoniales, relata historias sobre la antigua tradición del peyote, invoca protección para lo que ha de venir y conduce a los participantes hasta los “umbrales cósmicos” donde sólo él puede ver las huellas del venado.

Finalmente se encuentra el peyote. El Marakame ( sacerdote huichol ) ha visto las huellas del ciervo. Saca su arco y dispara una flecha al cactus. Los peregrinos hacen ofrecimientos a este primer Hikuri. Se encuentra más Peyote y se llenan varias cestas.

Al día siguiente se recoge más peyote; parte del cual se compartira con aquellos que se han quedado en al aldea dentro de las distintas ocasiones ceremoniales particulares y de la comunidad.


domingo, 24 de julio de 2011

Mantras y/o vocalizaciones


El mantra es una vibración que disuelve los oscurecimientos y activa lo luminoso. Cada deidad simboliza la energía opuesta al oscurecimiento y una energía luminosa. Su mantra actúa disolviendo los oscurecimiento y activando nuestra esencia luminosa. Los mantras deben recitarse con la motivación correcta, desear nosotros estar bien para poder ayudar a todos los seres. No hace falta recitarlos en voz alta pero los lamas recomiendan al menos mover la boca.

La mente está constantemente en movimiento, jamás descansa. Los pensamientos surgen de todas partes: del pasado (la discusión que tuvo con su padre hace veinte años), del presente (¿dejó la cafetera con el fuego encendido?), del futuro (hay tantas cosas que hacer este fin de semana), y parece como si no hubiese un espacio vacío entre dos pensamientos o fuera imposible tenerlos bajo control.

¡Su mente y sus pensamientos no deberían ejercer un control sobre usted, por el contrario, debería ser usted quien ejercite un control sobre ellos! Una de las maneras más eficaces de lograrlo consiste en dirigir los procesos mentales y hacerlos más lentos mediante el uso de un mantra.

Los mantras son palabras y sonidos dotados de poder que los budistas y los hindúes utilizan para la sanación y el desarrollo espiritual. Son términos o expresiones que actúan sobre la mente. ¿No ha notado que algunas frases o palabras le afectan más que otras? El efecto de las palabras puede ser bueno o malo. El sonido de la(s) palabra(s) o los mantras conecta a quien lo pronuncia con un nivel más elevado de conciencia. Cuando se elige un mantra con un significado personal, éste se hace más poderoso. El objetivo de un mantra es el sosiego de la mente y las emociones, y centrar la atención en el momento presente, vivir el momento presente.

Cada religión tiene un mantra. Uno de los más antiguos y populares es el término hindi rama, que quiere decir "alegría". Otros ejemplos de mantras son el kirie eleison de los ortodoxos, el Alá musulmán y el Ave María de los católicos, o simplemente el nombre de Jesús. Sin embargo, no se sienta obligado a elegir un mantra de tipo religioso. Un mantra puede estar lleno de sentido para usted y carecer por completo de una connotación religiosa.

Cualquiera que sea el mantra que elija, úselo siempre que note que está comenzando a enojarse o sentirse herido. En vez de reaccionar con ira ante una determinada situación, repítase el mantra en silencio hasta que se tranquilice.

Eknath Easwaran, escritor, conferenciante y fundador del Blue Mountain Center of Meditation, en Berkeley, California, ha enseñado y dado conferencias sobre meditación y espiritualidad por todo el mundo a lo largo de más de veinticinco años. En su libro Take Your Time, Easwaran explica cómo nuestras mentes con frecuencia se ven agitadas por pensamientos negativos. También enseña la manera en que podemos hacer frente a este tipo de pensamientos.

Por ejemplo, cuando usted pasa por delante de una panadería, es posible que su mente comience a repetir de modo automático la palabra "pan, pan, pan", cada vez con mayor insistencia. Antes de que se dé cuenta -incluso si ya ha desayunado- estará usted saliendo de la panadería con un pan en la mano. éstos son los momentos en los que hay que recitar el mantra. Al pasar por delante de una panadería repítase a sí mismo: "rama, rama, rama" (o el mantra que haya elegido).

Puede que su mente siga insistiendo "pan, pan, pan ". No importa, usted siga repitiendo mentalmente "rama, rama, rama". A veces el pan ganará y otras no. Pero si es constante, llegará el día en que pasará de largo por delante de la panadería. Su mantra habrá actuado sin que usted haya recurrido a él constantemente.

Al usar el mantra, liberamos nuestras mentes de la esclavitud del ego y las emociones. El mantra permite que apartemos la atención de lo que el ego pone ante nosotros, que no siempre es lo mejor, y nos brinda la oportunidad de reflexionar y elegir.

También podemos usar el mantra para mantener la mente en un estado positivo cuando estamos aburridos o inquietos. Los mantras ayudan a calmar la mente. Repetir en silencio nuestro mantra mientras caminamos, hacemos cola, incluso conducimos, es extremadamente útil y relajante.


¿Cómo funcionan?

Los mantras emplean los mismos canales subliminales que la música y los anuncios publicitarios, aunque con intenciones mucho más benéficas.
No es necesario intelectualizar el "significado" o la simbología del mantra para que su sonido ejerza sus efectos sobre nosotros. El ritmo sonoro funcionará en el plano incosnciente y acabará por saturar los pensamientos conscientes, lo cual a su vez, afectará a los ritmos. De hecho, parte de la magia del mantra consiste en que no se debe reflexionar sobre su sentido, pues sólo así trascenderemos los aspectos fragmentarios de la mente consciente y percibiremos la unidad subyacente.


¿Cómo se utilizan?

Pronunciados en voz alta o interiormente de forma rítmica y repetitiva.

Algunas tradiciones hindúes utilizan un yapamala, una especie de rosario con 108 cuentas para recitar cada mantra en ciclos exactos al alba y a la puesta del sol.

Amma y otros maestros espirituales nos aconsejan recitarlos también cada que nuestra mente no esté concentrada en un trabajo que requiera toda nuestra atención, para mantener nuestra mente limpia y purificar nuestro entorno evitando los pensamientos impuros, las divagaciones y la falta de concentración.

Anodea Judith dice que pronunciado en voz alta durante algunos minutos a primera hora de la mañana, "un mantra eficaz queda reverberando en silencio, mentalmente, durante toda la jornada, y deja en nosotros la impronta de la vibración, la imagen y el significado. Se cree que con cada eco, el mantra centúa la magia sobre la textura de lo corporal así como de lo mental, en el sentido de promover la armonía y el orden. La actividad adopta un nuevo ritmo; todo baila a la cadencia del mantra. Si lo elegimos rápido, nos servirá para generar energía y vencer la desidia. Si recurrimos a un mantra lento, nos ayudará a obtener durante todo el día un estado de relajación y de calma".

domingo, 29 de mayo de 2011

Baduanjin (Las 8 piezas del brocado de seda)


El Baduanjin es conocido, entre otros, como Las Ochos Piezas del Brocado de Seda, Las Ochos Joyas o Las Ocho Piezas del Brocado Dorado.Es uno de los ejercicios de Chi Kung más antiguos. Esto a influido para que con el transcurrir del tiempo se hallan desarrollado diferentes formas de realizarlos.Debido a la simplicidad de estos ejercicios tienen un valor extraordinario como ejercicios que nos habren el camino a otros ejercicios de Chi Kung más complicados. Su práctica mejora nuestros órganos internos y nuestro correcto flujo energético y circulatorio, así como nuestra musculatura y articulaciones, como consecuencia de ello mejora nuestro estado de salud. Su practica es beneficiosa para todo el mundo, pero en particular para personas que lleben tiempo sin hacer ejercicios o personas mayores o que se estén recuperando de accidentes o enfermedades.El Ba Duan Jin se le debe considerar una totalidad, es decir, se deberá practicar los ocho ejercicios que lo componen seguidos uno tras otro, aunque en determinados casos se puedan practicar por separados.Siempre se deberán realizarse un número par de veces. El número de repeticiones depende de la persona, pero como norma general hay que tener en cuenta no forzar su práctica más allá de nuestras posibilidades. La descripción que sigue de las ocho piezas del brocado de pie se adapta a la forma sencilla publicada por la Comisión de Deportes Nacional de China:


1. Sostener el cielo con las manos regula los tres hogares.
2. Apuntar a un águila lejana vigoriza la cintura y los riñones.
3. Separar las manos regula el bazo y el estómago.
4. Sacudir la cabeza y balancear las nalgas disuelve el fuego del corazón.
5. Volver la vista atrás previene las cinco debilidades y las siete llagas.
6. Tocar los pies con ambas manos vigoriza la cintura y los riñones.
7. Puños cerrados y ojos flamígeros aumentan la fuerza muscular.
8. Elevarse sobre la punta de los pies regula los seis meridianos mayores.

El Ba Duan Jin o "Las 8 Piezas del Brocado de Seda" fueron creados por el mítico General Yue Fei, con la intención de mejorar la salud de sus soldados. Aunque en un principio constaban de 12 ejercicios, a lo largo de los años pasó a constar sólo de 8. El General Yue Fei nació en el 1103, en Tang Yin Hsien, provincia de Henan, durante el transcurso de la dinastía Sung del Norte (960-1127). Al nacer ocurrió un acontecimiento que marcó su vida. Un enorme pájaro voló sobre el tejado de su casa y comenzó a hacer un fuerte ruido. El padre al escucharlo presagió que este acontecimiento era el augurio de algo turbulento. Pero motivado por su hijo, decidió ponerle el nombre de Fei, que significa volar, pretendiendo con ello predestinar a su hijo a alcanzar las más altas y nobles cotas como hombre. Demostró ser un soldado extraordinario. Su gran sabiduría, valentía y habilidad marcial le hicieron ascender hasta llegar a general en sólo 6 años. Cuando asumió el mando instituyó un programa de entrenamiento sistemático en artes marciales para sus soldados.

A pesar de existir cierto entrenamiento marcial, Yue Fei fue el primero en introducir el wushu (kung-fu) en el ejército como requisito básico previo al combate. Después de un tiempo, las tropas de Yue, conocidas como Yue Jar Chun (Tropas de la Familia Yue), se convirtieron en unas unidades de combate enormemente eficaces y competentes. No sólo tiene el mérito de haber sido el creador de las 8 joyas, sino que además, fue el creador del estilo de kung-fu "Garra de Águila" (Ying Chao) y del "Boxeo de la Mente" (Hsing-I). Además de estar considerado como uno de los héroes más sabios y valientes de la historia de China, en tiempos de paz fue un gran erudito de los clásicos chinos y poeta. Cuando murió, el emperador Xiao Zong le otorgó un nuevo nombre que simbolizaba lo que siempre fue y lo que siempre será, Yue Wu Mu "Yue el virtuoso y respetable guerrero". El Ba Duan Jin taoísta, penetró en el monasterio de Shaolin a partir de un texto conocido como She Sheng Yaoyi. En el Templo pasó a llamarse Yi Jin Jing Shi'er Duan Jin (12 ejercicios de seda según el clásico de transformación de tendones).

En 1854, un hombre llamado Wang Zu-Yuan, quien residió durante 3 meses en Shaolin, vio este texto y reconoció en él los ejercicios taoístas del Ba Duan Jin. Renovó el texto y publicó el Nei Gong Tushuo (explicaciones y gráficos del ejercicio interno). De aquí se extrajeron los 8 ejercicios de pie que se han transmitido casi intactos hasta nuestros días. El Ba Duan Jin de pie (existe otra serie sentado) se hizo muy famoso a partir de 1926, cuando W.C. Wang y Gun Sun-Hoh lo publicaron en su periódico de Shanghai, causando un furor excepcional entre los practicantes de Tai Ji y Wushu. Todo el mundo hablaba de él y lo incluía en sus curriculums de artes marciales. De ahí su fama.

En la década de los 30 y 40 hubo un grupo de taoístas relacionados con la tradición alquímica y energética, que publicaron dos periódicos con poemas, explicaciones, metodologías, etc., sobre estudios "inmortalistas" dirigidos por Chen Ying-Ning, un maestro taoísta. De todas maneras, llegó a ser tan famoso que se decía que era el Qi Gong que practicaban Mao Ze-Dong y Zhou En-Lai. De hecho fue uno de los primeros ejercicios rehabilitados en la década de los 50, si bien despojado de su contenido taoísta y adaptado al mensaje socialista de la China del momento. Hay muchas variaciones de los 8 ejercicios, sobre todo de su modalidad de pie, que además es la más popular. La que mostraremos aquí es la versión más tradicional. Esta forma de practicar las 8 joyas se ha mantenido dentro de la práctica del Tai Ji de la Familia Yang. Hay que intentar entender la intención de cada ejercicio. Si comprendemos esta intención entenderemos cualquiera de sus variantes, y su ejecución será efectiva.

La práctica de cada uno de ellos requiere relajación, suavidad y cierta perfección. La respiración debe ser ligera y acompañar a los movimientos. Cada ejercicio se ha de repetir un número fijo de veces según la planificación de la sesión, que puede ser de 6, 12, 24 o 36 repeticiones.


EJERCICIO 1 - Sostener el cielo con las manos (regula los tres hogares).

Reposamos un momento en la posición de Wu Chi (vacío) . De pie con los pies separados el ancho de hombros y la cadera ligeramente basculada, ayudados mediante una ligera flexión de las piernas. Sonreímos desde el corazón (figuradamente) y tomamos conciencia de nuestro centro de gravedad cuatro dedos por debajo del ombligo. Nos agachamos ligeramente, con la espalda recta y sin sacar las nalgas. Cruzamos las manos delante del abdomen con las palmas mirando hacia arriba. Elevamos al mismo tiempo las manos y el cuerpo. La respiración desciende hasta el abdomen. Los pulmones se llenan al tiempo que ascendemos aspirando. Al llegar al pecho las palmas giran hacia nosotros para orientarse hacia el cielo. Seguimos levantando las palmas al tiempo que elevamos los talones. Finalmente sostenemos el cielo totalmente extendidos, mientras hundimos las puntas de los pies en la tierra. Cuidaremos que, al elevar las manos, lleguen a quedar en ángulo recto en relación a los brazos y que los brazos estén rectos. Relajamos la musculatura de los hombros, brazos y cuello. La pelvis ha de estar basculada y la espalda recta. Haremos la intención de empujar hacia arriba y abriremos despacio los brazos hacia los lados como si fuésemos un pájaro que despliega sus alas, en un círculo amplio; mientras espiramos lentamente vaciando los pulmones de arriba hacia abajo al ritmo de los brazos. Repetiremos este ejercicio un número fijo de veces, 6, 9, 12, 24, 36 según la planificación de la sesión. La respiración nunca debe ser forzada por lo que la velocidad del ejercicio dependerá de la respiración y no lo contrario. Este ejercicio activa la circulación del triple calentador ( Sanjiao ), un órgano definido en la MTC, sin correspondencia física, cuyo objeto es sintetizar y distribuir la energía (Qi) en el cuerpo. El triple calentador tiene tres áreas o calderas, el quemador superior, situado encima del diafragma y relacionado con la respiración, el quemador medio, situado en la zona del estómago y relacionado con la digestión, y el quemador inferior situado en la zona pélvica y relacionado con la eliminación. A nivel de respiración desarrollamos una respiración completa, abdominal, torácica y clavicular. También efectuamos un estiramiento del tejido conjuntivo que sujeta a los órganos internos que reciben un masaje suave, y notamos como se liberan los bloqueos producidos por la tensión acumulada, gracias a la acción integral de huesos, tendones, músculos y órganos. Existe una forma más sencilla de realizar este ejercicio. Partimos de una posición de firmes y elevamos las manos por los costados hasta enfrentar las puntas de los dedos encima de la cabeza. Las muñecas en el exterior. No elevamos los pies ni cruzamos los dedos.

EJERCICIO 2 - Apuntar a un águila lejana (vigoriza la cintura y los riñones).

Damos un paso a la izquierda y doblamos las rodillas para adoptar la posición de un jinete. Mantenemos derecha la parte superior del cuerpo, con los muslos paralelos al suelo. La pelvis girada, mantiene recta la columna, sin flexionar las vértebras lumbares. Las rodillas no han de sobrepasar la punta de los pies, caso contrario podemos hacernos daño. Inhalamos y a la vez doblamos los brazos hacia el cuerpo a la altura del pecho, el derecho por la parte exterior. Extendemos los dedos índice y pulgar de la mano izquierda y cerramos los otros dedos. Empujamos hacia la izquierda con la mano izquierda y levantamos el codo derecho hacia la derecha; mantenemos los ojos fijos en la mano izquierda y el codo derecho a la altura del hombro. La mano derecha tensando el arco. La mirada apuntando a través del índice a lo lejos. Solo giramos el cuello y la cabeza. El torso permanece orientado al frente. La cintura no gira. Los movimientos de las diferentes partes del cuerpo han de estar coordinados y poseer cierta simetría. (exhalación) Volvemos al centro, los brazos cruzados, pero esta vez el antebrazo izquierdo por fuera. Al mismo tiempo elevamos las rodillas hasta casi estirarlas. Seguimos con el ejercicio hacia la derecha, de forma simétrica. Encadenamos varias repeticiones por la izquierda y la derecha. Este ejercicio mejora la respiración y las funciones circulatorias. Por el movimiento de los brazos y la extensión de los dedos índice, el ejercicio tonifica los meridianos de los pulmones y del intestino grueso. Tonifica el Qi de los riñones y el meridiano especial dai mai que pasa por el ming men.

EJERCICIO 3 - Separar las manos (regula el bazo y el estómago).

Partimos de la posición inicial, Wu Chi. (inhalamos) Situamos las manos, paralelas, a la altura del estómago, frente a nosotros. Las palmas enfrentadas. (exhalamos) Separamos las manos: la una sube por encima de la cabeza, la palma hacia arriba, los dedos apuntando en la dirección del hombro opuesto; la otra desciende, la palma hacia abajo, hasta dejar el brazo al costado, la palma mira al frente. Elevamos la mirada hacia la mano que está encima de la cabeza. (inhalamos) Llevamos las manos de nuevo a la altura del estómago, pero invirtiendo la postura del comienzo, para separarlas al exhalar cambiando a la postura simétrica. Tendremos la sensación de que las manos empujan algo que ofrece cierta resistencia, pero sin poner los músculos en tensión excesiva. Este ejercicio regula los Qi del estómago, páncreas y bazo. Disminuye el yang del estómago y aumenta el yin del bazo. Mejora la digestión, el tránsito y la circulación sanguínea. 

EJERCICIO 4 - Sacudir la cabeza y balancear las nalgas (disuelve el fuego del corazón). 

Damos un paso a la izquierda y doblamos las rodillas para adoptar la posición de un jinete. Apoyamos las manos en el hueco de las ingles, los pulgares hacia atrás. Flexionamos el tronco hacia delante llevándolo a la horizontal. La espalda ha de mantenerse recta. (inhalamos) El tronco describe un arco de círculo hacia la izquierda, al tiempo que cargamos el peso del cuerpo sobre la pierna izquierda, que permanece flexionada, mientras la derecha se estira; el hombro derecho se vuelca hacia atrás a fin de estirar todo el costado derecho; el brazo izquierdo permanece doblado y el derecho se estira al tiempo que la mano derecha se eleva un poco. La cabeza, el tronco y la pierna derecha quedan en línea; la vista se dirige a la punta del pie derecho, pero no se inclina la cabeza. Mantener la postura un momento.(exhalamos) Retornamos al centro para repetir el mismo ejercicio hacia el otro lado. Al inhalar, el pulmón del lado que corresponde a la pierna flexionada absorbe el “fuego del corazón”. Al exhalar, ese fuego ya enfriado por el pulmón se expulsa al exterior. Este ejercicio “disminuye el yang y nutre el yin”, sosiega el cuerpo y el espíritu. Adecuado para estados de estrés. 

EJERCICIO 5 - Volver la vista atrás (previene las cinco debilidades y las siete llagas).

Partimos de la posición inicial, Wu Chi a la que hemos regresado después del ejercicio anterior. (inhalamos) Sin girar la cintura ni el pecho, volvemos la cabeza a la izquierda cuanto nos sea posible; luego, cuando hayamos alcanzado el límite de la rotación cervical, la prolongamos con la columna echando el hombro izquierdo hacia atrás, pero sin que la pelvis acompañe dicho movimiento. Acabamos con una ligera rotación de las caderas a la izquierda para permitir que la vista se dirija hacia atrás. La cabeza ha girado sobre un eje perfectamente vertical; la mirada se dirige en horizontal hacia el infinito, y ha descrito un ángulo exacto de 180º (exhalamos). Retornar despacio a la postura inicial, la mirada siempre acompañando de frente al movimiento; éste se realizará rectificando primero la pelvis, luego los hombros y por último el cuello. Realizamos el mismo ejercicio hacia la derecha. En la postura inicial y durante la inhalación la concentración se fija en el dantien. Mientras nos volvemos exhalamos el aire y la concentración pasa del dantien al hui yin y luego a los yong quan. El espíritu dirige el Qi. Derivamos el Qi de dantien a tierra con objeto de eliminar el qi contaminado por las cinco debilidades (las enfermedades de los cinco órganos: hígado, corazón, bazo, pulmones y riñones perjudicados por las energías climáticas del viento, el calor, la humedad, la sequedad o el frío, o las dietéticas de los sabores ácido, amargo, dulce, picante o salado) y las cinco llagas (las siete emociones fundamentales: cólera, júbilo excesivo, pena, tristeza, desesperación, temor y pánico). 

EJERCICIO 6 - Tocar los pies con ambas manos (vigoriza la cintura y los riñones). 

Partiendo de la posición inicial nos agachamos ligeramente, con la espalda recta y sin sacar las nalgas. (inhalamos) Elevamos los brazos lateralmente por encima de la cabeza hasta enfrentar las palmas de las manos. Volvemos las palmas hacia adelante. La mente se dirige al hui yin (perineo). La espalda se ha de mantener recta mediante la retroversión de la pelvis. (exhalamos por la boca) Las manos descienden con los brazos extendidos, por delante del cuerpo, hasta agarrar los dedos de los pies (si es necesario doblamos las rodillas). La espalda recta en la misma línea de brazos y manos. Tiramos ligeramente de los dedos de los pies. Nos concentramos en chang qiang (extremo del coxis), la espalda recta para permitir la circulación de la energía hasta bai hui (corona de la cabeza, su extremo superior situado en una línea imaginaria que uniera ambas orejas). (inhalamos) Erguimos el cuerpo y dejamos reposar las manos apoyadas en los riñones, nos centramos en Ming Men (en la espalda, entre los riñones). (exhalamos) Estiramos el torso ligeramente hacia atrás mientras elevamos la mirada hacia el cielo y exhalamos con la boca abierta. La energía vital jing se almacena en la región renal, punto ming men. Dirigimos la concentración sucesivamente a ming men, hui yin y chang qiang, lo cual se describe como “invocarla en su lugar de residencia y hacer que descienda”. 

EJERCICIO 7 - Puños cerrados y ojos flamígeros (aumentan la fuerza muscular). 

Damos un paso a la izquierda y doblamos las rodillas para adoptar la posición de un jinete. Mantenemos derecha la parte superior del cuerpo, con los muslos paralelos al suelo. La pelvis girada, mantiene recta la columna, sin flexionar las vértebras lumbares. Las rodillas no han de sobrepasar la punta de los pies, caso contrario podemos hacernos daño.(inhalación) Doblamos los brazos hacia el cuerpo a la altura de la cintura, los puños cerrados con el dorso de la mano hacia abajo y relajados. La vista se dirige hacia el frente, los ojos bien abiertos. (exhalación) Desplegamos el brazo izquierdo hacia el frente mientras apretamos el puño con fuerza, el círculo formado por el pulgar y el índice queda mirando el cielo. El puño apretado con fuerza y la mirada fiera centrada en un punto imaginario al horizonte. Los músculos de cara, cuello y hombros han de estar relajados. Repetimos el movimiento con el puño derecho. (inhalación) Relajamos la mirada y los puños mientras el brazo regresa a la altura de la cintura. (exhalación) Desplegamos el brazo derecho. El qi del hígado “ensancha el yang y despliega el yin“. Se regula la energía generada con los ejercicios precedentes transmitiéndola a los músculos. 

EJERCICIO 8 - Elevarse sobre la punta de los pies (regula los seis meridianos mayores).

Partimos de la posición inicial. Mantenemos bien alineados el cuerpo y la cabeza.(inhalación) Nos elevamos poco a poco sobre la punta de los pies empujando con la cima del cráneo hacia el cielo. El mentón queda recogido hacia el cuello.(exhalamos) Descendemos sin llegar a apoyar la planta en el suelo. Ascendemos de nuevo hasta siete veces. Esto se cuenta como un ciclo. Se puede empezar con la repetición de tres ciclos y llegar a nueve. Al concluir puede ser conveniente estirar los gemelos. Para ello levantamos algo una de las piernas y estiramos los dedos de los pies hacia nosotros tanto como podamos, lanzando el talón hacia adelante. Después hacemos lo mismo con la otra pierna. Distribuye la energía por todo el cuerpo.

domingo, 15 de mayo de 2011

Wu qin xi (el juego de los 5 animales)


Beneficios:
1. El ejercicio del tigre se puede asociar al elemento Madera y actúa sobre los meridianos de Hígado y Vesícula biliar.
2. El ejercicio del ciervo se puede asociar al elemento Fuego y actúa sobre los meridianos de Corazón e Intestino delgado.
3. El ejercicio del mono se puede asociar al elemento Tierra y actúa sobre los meridianos de Bazo y Estómago.
4. El ejercicio del oso se puede asociar al elemento Agua y actúa sobre los meridianos de Riñón y vesícula biliar. También se puede asociar al elemento Tierra y actúa sobre los meridianos de Bazo y Estómago.
5. El ejercicio de la grulla se puede asociar al elemento Metal y actúa sobre los meridianos de Pulmón e Intestino Grueso.

Wu qin xi (del Dr. Hua To)

El creador del juego de los cinco animales (wuqinxi) fué el médico Hua To de finales de la dinastía Han del Este (años 125 - 220). Estos ejercicios están inspirados en prácticas chamánicas muy antiguas de caracter ritual y guerrero. Más tarde se relacionaron con los cinco elementos y su correspondencia con los diferentes órganos.

Hua To escribió:

"El cuerpo humano necesita trabajar y moverse, pero no es conveniente sobrepasar sus límites. El movimiento y el trabajo muscular contribuyen a evacuar el exceso de gases, hacen que sea fluída la circulación sanguínea y posibilitan una cierta inmunidad general frente a las enfermedades. Esto es: como el eje de la puerta que no se pudre nunca por hallarse en constante movimiento. Los sabios antepasados nos enseñan que uno puede alcanzar la longevidad si se mueve tal como lo hacen en la naturaleza el oso y el águila".

"Cuando sientas alguna molestia física, comienza a practicar la gimnasia de los cinco animales o la de uno de los cinco y no dejes de hacerlo hasta romper a sudar, de modo que la cara te brille y se despierte tu apetito".

Los ejercicios de los Cinco Animales combinan la mente, la figura y la respiración. En estos ejercicios es necesaria una integración total y completa de mente, espíritu, cuerpo, respiración y movimiento. Los movimientos han de ser ágiles, espontáneos y flexibles. Hay que respirar de modo profundo y rítmico de acuerdo con los movimientos y actuar con el espíritu del animal cuyo movimiento se realiza.

El Tigre con sus ojos brillantes, corre a saltos o gira el cuerpo tan rápidamente como el relámpago, mostrando sus poderosas garras; el Ciervo, en tanto, manso y obediente, se mueve con firmeza y agilidad al correr o permanecer quieto, con tanta gracia que uno se ve impulsado a amarlo; el Mono travieso, ora trepa a un árbol para recoger frutas, ora mira para allá o para acá, mostrando una inteligencia casi humana; el Oso, gordo, es un animal que parece torpe pero sereno, y sin embargo sus movimientos hacen que uno se libre de preocupaciones y se expanda su caja torácica; la Grulla que extiende las alas, se dispone a arrancar el vuelo, una vez alcanza el cielo deja de verse, escondida tras las nubes, para aparecer después por entre ellas tal como una figura del algún dios celestial.

Hay diferentes series de ejercicios correspondientes al juego de los Cinco Animales con variantes, tal como ha habido diferentes escuelas y familias en las que se ha desarrollado y transmitido esta práctica a lo largo de los siglos. Aquí se presenta la forma simplificada estándar.

Ejercicios

El Tigre

Es poderoso, heroico y arrogante; nunca es cobarde. Hay que imitarlo en su espíritu, que se expresa por los ojos, y en su porte, que se expresa por las garras; la fuerza corporal, en la realización de la práctica, debe aunar lo flexible y lo duro a la vez, y la figura debe ser una combinación de tranquilidad y movimiento.

En la figura, es el rey de la selva.
En lo interior, flexibilidad; en lo exterior, dureza.
Al moverse, como el huracán; al pararse, como la luna.
Se ha de mostrar su poderío al lanzarse al combate.

Preparación. Ponte firme, pero no intentes sacar pecho. Relaja todo el cuerpo en esta posición durante unos momentos.

1. Dobla las rodillas lentamente y baja el cuerpo, cargando el peso sobre la pierna derecha. Levanta el talón izquierdo para tocar el tobillo derecho y al mismo tiempo lleva los puños a la cintura, con las palmas hacia arriba y mirando a la izquierda.

2. Dá un paso adelante hacia la izquierda, sigue con el pie derecho hasta que la distancia entre los talones sea de unos 30 cm y mantén el peso sobre la pierna derecha. Al mismo tiempo, lleva los puños mirándose entre sí a la altura de la boca pasándo por el pecho y empuja hacia adelante con las palmas abiertas como garras y los ojos mirando el índice izquierdo.

3. Con el pie izquierdo, dá medio paso adelante y tócate el tobillo izquierdo con el talón derecho, con las rodillas ligeramente dobladas. Al mismo tiempo lleva los puños a la cintura, con las palmas hacia arriba y los ojos mirando hacia la derecha.

Al lanzar las garras proyecta toda tu fuerza como si diéras un zarpazo, espira. Al recoger los puños te relajas e inspiras.

4. Repite el paso 2, pero en dirección opuesta. Repite el ejercicio muchas veces hacia la izquierda y hacia la derecha, de manera calma y compuesta, similar a la del confiado tigre preparándose para la lucha.

El ejercicio realizado de la forma descrita se puede asociar al elemento Madera y actúa sobre los meridianos de Hígado y Vesícula biliar.

El Ciervo

En la imitación del ciervo, lo más importante es la flexibilidad y la espontaneidad, evitando al máximo las posturas cohibidas y la tirantez. Se debe mostrar agilidad y vivacidad tanto al enderezar el cuello como al desplazarse hacia adelante.

Hacer flexibles el cuerpo y el espíritu.
Ninguna obligación ni sentimiento de agobio.
Saltar, asomarse y erguir el cuello.
Hacer que el aire en la respiración llegue hasta la cola del ciervo
y flexibilizar los tendones.

Preparación. Ponte firme, pero no intentes sacar pecho. Relaja todo el cuerpo en esta posición durante unos momentos.

1. Dobla la pierna derecha y estira la pierna izquierda hacia adelante con la rodilla ligeramente doblada. Pon el peso en la pierna derecha.

2. Estira hacia delante el brazo.

3. Haz rotar los brazos en dirección opuesta a las agujas del reloj, asegurándote de que el círculo dibujado por la mano izquierda es más grande y que la rotación de los brazos es producida por un movimiento circular de las caderas y la cintura y no por el movimiento de las articulaciones de los hombros. Repite algunas veces el movimiento.

4-6. Repite los pasos 1-3 pero adelanta la pierna y el brazo derechos, coloca la mano izquierda en la posición en que su palma enfrente el codo derecho y haz rotar los brazos en el sentido de las agujas del reloj.

Repite muchas veces el ejercicio hacia la izquierda y hacia la derecha.

El ejercicio realizado de la forma descrita se puede asociar al elemento Fuego y actúa sobre los meridianos de Corazón e Intestino delgado.

El Mono

Es despierto y ágil, nunca está perplejo. El mono se caracteriza por mostrarse siempre muy vivo y veloz. Al ejecutar los ejercicios a imitación de este animal, hay que conservar sin embargo la tranquilidad y el control de los movimientos, es decir, será preciso ejercitar la tranquilidad interna y la agilidad externa.

Permanecer alerta y ágil en cualquier momento,
Los saltos serán rápidos como el viento,
La recogida de frutas parecerá natural,
No existe la pereza en el mono.

Preparación. Ponte firme, pero no intentes sacar pecho. Relaja todo el cuerpo en esta posición durante unos momentos.

1. Dobla lentamente las rodillas y dá un paso adelante con el pie izquierdo; al mismo tiempo levanta la mano izquierda por el pecho a la altura del hombro,
proyéctala hacia adelante como si estuvieras cogiendo algo y, con la muñeca doblada, forma una garra con la mano.

3. Dá un paso adelante con el pie derecho y sigue con el pie izquierdo, levantando el talón del suelo; al mismo tiempo, levanta la mano derecha por el pecho a la altura del hombro, proyéctala hacia adelante como si estuvieras cogiendo un objeto y, con la muñeca doblada, forma una garra con la mano. Retira la mano izquierda con el codo doblado.

4. Dá un paso adelante con el pie derecho y al mismo tiempo levanta la mano derecha por el pecho a la altura del hombro, proyéctala hacia adelante como si estuvieras cogiendo un objeto y, con la muñeca doblada, forma una garra con la mano. Retira la mano izquierda con el codo doblado.

Variante:

1. En el primer paso se adelanta la mano contraria al pie que avanza.

El ejercicio realizado de la forma descrita se puede asociar al elemento Tierra y actúa sobre los meridianos de Bazo y Estómago.

El Oso

Su enorme peso le ayuda a caminar serenamente, no existe en él ninguna ligereza. El oso, sin embargo, se caracteriza por la agilidad que manifiesta aun en los movimientos aparentemente más torpes. Los ejercicios principales que ejecuta el oso son aquellos referidos a girar sobre sí mismo, tirar de algo o empujar algo utilizando la fuerza de los hombros, debiendo, por lo tanto, en la realización del movimiento concentrar la fuerza interna en los hombros y en la cintura, para dar la impresión de que el oso es torpe, no ligero ni flexible.

La torpeza externa no encubre la agilidad interna,
Destaca lo liviano pese a la gordura y la aparente torpeza,
Los ejercicios del oso se ejecutan concentrando la fuerza en los hombros.
El aire se baja hasta el tan tien.

Preparación. Ponte firme, pero no intentes sacar pecho. Relaja todo el cuerpo en esta posición durante unos momentos.

1. Dobla la rodilla derecha y balancea el hombro derecho hacia adelante y abajo, con el brazo colgando; al mismo tiempo echa hacia atrás el hombro izquierdo y levanta ligeramente el brazo izquierdo.

2. Repite el paso 1, pero en dirección opuesta.

Repite el ejercicio muchas veces.

Variaciones

1 Sitúa las manos como apoyadas encima de una mesa delante de la cintura. Cierra los ojos. Gira a la izquierda lo máximo posible deslizando las manos a lo largo de un plano horizontal imaginario. Desplaza el peso a la pierna derecha arrastrando las manos que permanecen en el mismo plano. Gira a la derecha lo máximo posible. Desplaza el peso a la pierna izquierda.

El ejercicio realizado de la forma descrita se puede asociar al elemento Agua y actúa sobre los meridianos de Rinón y vesícula biliar.

2 Similar al movimiento anterior pero con los ojos abiertos y las palmas de las manos una frente a la otra.

El ejercicio realizado de la forma descrita se puede asociar al elemento Tierra y actúa sobre los meridianos de Bazo y Estómago.

La Grulla

La grulla vuela aleteando ligera y serenamente, nada en ella indica pesadez y estancamiento. Al ejecutar los movimientos a imitación de esta ave, es necesario dejar translucir su arrogancia y altivez, la naturalidad se debe expresar tanto en las "maneras de volar" como en las formas estáticas.

La grulla se para de pie como el pino.
Vuela por entre las nubes.
Suele detenerse solitaria en un punto.
No muestra signos de pesadez ni al volar ni al descender.

Preparación. Ponte firme, pero no intentes sacar pecho. Relaja todo el cuerpo en esta posición durante unos momentos.

1. Dá un paso adelante con el pie izquierdo, dá medio paso adelante con el pie derecho (dejándo que siga al izquierdo), levantando el talón del suelo; al mismo tiempo, eleva las manos al frente, ábrelas hacia el costado e inspira. Las manos se cruzan por delante al tiempo que todo el peso se encuentra sobre el pie que avanza.

2. Dá medio paso adelante con el pie derecho, baja los brazos, agáchate, abraza las rodillas y espira.

3. Pónte de pie, adelantate con el izquierdo, el talón levantado; al mismo tiempo, eleva las manos al frente, ábrelas hacia los costados e inspira.

4. Repite el paso 2, pero adelanta el pie izquierdo.

El ejercicio realizado de la forma descrita se puede asociar al elemento Metal y actúa sobre los meridianos de Pulmón e Intestino Grueso.












domingo, 1 de mayo de 2011

Lian Gong Shi Ba Fa


Lian Gong (Lian Kung)


Lian gong es un sistema terapéutico relacionado con el chikung, desarrollado por el Dr. Zhuang Yuan Ming de Shanghai en la década de 1970 a partir de ejercicios tradicionales de Chi Kung.

Estos ejercicios son muy adecuados para practicarlos como una tabla en la que se siguen las instrucciones de un monitor. Se suceden de forma continua sin apenas esfuerzo y sin embargo tras realizar todas las series (unos 20 minutos) uno nota que ha realizado un moderado estiramiento de todo el cuerpo.



Primera serie: Ejercicios para prevenir y curar la tortícolis, y los dolores del músculo deltoides.

1. Reforzar los músculos del cuello.
2. Arquear las manos izquierda y derecha.
3. Extender las manos.
4. Relajar el pecho.
5. Desplegar las alas.
6. Elevar alternativamente los brazos.

Segunda Serie: Ejercicios para prevenir y tratar dolores de cintura y espalda.

1. Levantar las manos sobre la cabeza.
2. Girar el torso y apartar las palmas de la mano.
3. Rotación de la cintura con las manos en las caderas.
4. Flexionar el tronco hacia delante con los brazos extendidos.
5. Dirigir la mano oblicuamente hacia arriba dando un paso de arco.
6. Tocar los empeines con las manos.

Tercera serie: Ejercicios para prevenir y tratar dolores de glúteos y piernas.

1. Girar las rodillas a la izquierda y a la derecha.
2. Girar el torso flexionando alternativamente ambas piernas hacia los costados.
3. Estender las piernas desde la posición en cuclillas.
4. Apoyar una mano en la rodilla con elevación de la otra mano.
5. Elevar la rodilla presionándola con las manos contra el pecho.
6. Dar pasos marciales.

Cuarta serie: Ejercicios para prevenir y tratar dolores en las cuatro extremidades.

1. Proyectar las palmas de la mano y flexionar las piernas.
2. Proyectar las palmas de la mano con flexión completa de piernas replegadas.
3. Girar y flexionar el tronco.
4. Girar el tronco y la cabeza.
5. Extender alternativamente los talones.
6. Impulsar "la moneda" con los pies.

Quinta serie: Ejercicios para prevenir y tratar la tenosinovitis.

1. Proyectar las palmas hacia las cuatro direcciones.
2. Tensar la cuerda del arco para arrojar la flecha.
3. Extender los brazos rotando las muñecas.
4. Extender en una misma línea oblicua los brazos hacia adelante y hacia atrás.
5. Dirigir el puño hacia adelante.
6. Relajar los brazos y girar la cintura.

Sexta serie: Ejercicios para prevenir y tratar las perturbaciones funcionales de los órganos internos.

1. Masaje cutáneo del rostro y fricción del punto clave de las manos.
2. Fricción de pecho y vientre.
3. Peinarse girando la cintura.
4. Elevación de la palma de la mano y de la rodilla.
5. Rotación del tronco inclinándolo hacia adelante y hacia atrás.
6. Extensión de los brazos y relajamiento del pecho.



domingo, 6 de febrero de 2011

Qigong o Chi Kung


El concepto de Chi es muy antiguo y formaba parte de la cultura de numerosos pueblos que lo conocieron y lo manejaron con nombres diferentes: Ki, Chi, Prana, etc.

El Chi, es la energía vital que tenemos y nos permite vivir. Todos nacemos con cierta cantidad de esta energía vital, la aumentamos o disminuimos con nuestros hábitos. Podemos incrementar el Chi con ejercicios respiratorios, en China se les conocen como Chi Kung o Qigong, en la India como Prana-yama. Disminuiremos el Chi con nuestros estados emotivos alterados, con malos hábitos alimenticios, sexuales, etc. Existen otras formas menos comunes que nos permiten la captación de esta energía, y es a través de “danzas”, de la “captación” de energía luminosa, etc. El flujo correcto de esta fuerza vital nos mantiene saludables, la interrupción produce enfermedad o muerte.

En la antigua China, muchos monasterios tenían prácticas gimnásticas o danzas que ayudaban al equilibrio y al flujo del Chi. El Chi Kung es una serie de ejercicios respiratorios que aumenta el Chi, este aumento en un practicante produce mayor vigor físico, más vitalidad, resistencia a las enfermedades, más condición física, y de acuerdo con las historias de monasterios y clanes que lo practicaban, desarrollan características y cualidades “fuera de lo normal”. Las escuelas de arte marcial que tuvieron influencia taoísta, tendieron en su generalidad al cultivo y uso de una energía que le dieron el nombre de Chi (o Ki en japonés). Estas escuelas se difundieron en el sur de China y sus estilos se conocieron como estilos “internos”. Tenían formas de ejecutar los movimientos, cuya suavidad contrastaba con la dureza y fuerza con la que hacían gala los estilos del norte. Las escuelas del sur tenían métodos diversos para la captación del Chi, entre estos métodos nos encontramos numerosos ejercicios de respiración y concentración.


El Chi fue conocido con diferentes nombres, los alquimistas medievales la llamaban “fluido vital”, Paracelso le llamó “numia”; “magnetismo animal”, “mesmer”, “energía del orgón” por Wilhelm Reich; “fuerza ódica” por el Barón de Reichenbach; también fue llamado prana, tumo, ki, etc. Las diversas escuelas que señalaron el cultivo del Chi, señalan que éste se almacena un poco abajo del ombligo, el punto preciso es de 3 a 5 cm abajo, punto que los chinos llaman Tan-Tien. La energía (Chi) puede ser obtenida del aire, de la comida, de cualquier fuente luminosa, de la tierra, etc. El desperdicio del Chi y la alteración de su flujo en el cuerpo se debe a estados de excitabilidad como los son: el coraje, el enojo, la tristeza, el odio, etc. De ahí que para los chinos que cultivan el Chi tenían prácticas diversas que pretendían el control de los sentimientos y pensamientos.